València, la Plaza es tuya

Los libros de historia aún recuerdan el nacimiento de la actual Plaza del Ayuntamiento como una pequeña plazoleta triangular, allá por el año 1.200, bajo el nombre de Sant Francesc, junto al convento del mismo nombre. Pero como fue sucediendo en tantos otros espacios públicos, también en el más céntrico foro de la ciudad de València y con la connivencia de los administradores locales que confundieron los humos de los motores con el progreso y la modernidad, las personas perdieron el protagonismo y la centralidad del uso del espacio para cederlo a las máquinas.

No obstante esta primavera, ochocientos años después, y también de acuerdo a un signo de los tiempos que han devuelto a las personas el papel central en la ciudad y la importancia que tiene mejorar la calidad de vida y cuidar el medio ambiente, la plaza del Ayuntamiento vuelve a ser un lugar para el esparcimiento, para el encuentro: vuelve a ser Plaza.

Atrás queda la gran rotonda para el tráfico rodado alrededor de una aislada explanada central (que llegó a ser utilizada en el peor momento de su historia reciente como amplio espacio de aparcamiento en superficie). Y no solo eso, la actuación recogida en el Plan Especial de protección de Ciutat Vella y desarrollada por el Servicio de Movilidad del Ayuntamiento de València no solo gana el espacio frontal a la casa consistorial y el resto de la zona noroeste, sino que amplía la acera oeste de Marqués de Sotelo, el espacio peatonal frente al edificio de Correos, la acera noreste de la plaza del Ayuntamiento, y peatonaliza las calles de la Sangre, Derechos, Correos y de la Barcelonina, además de liberar del grueso del tráfico el tramo de la calle San Vicente Mártir entre la Plaza de la Reina y la del Ayuntamiento.

Toda una actuación que a la espera de una futura reurbanización, se realiza mediante la puesta al día del deteriorado firme del entorno, la redistribución de las obligadas servidumbres de tráfico para garantizar el acceso del transporte público, las personas residentes y usuarias de plazas de garaje, y los servicios de emergencias, y la disposición del  mobiliario que garantice la seguridad y el disfrute del espacio público recuperado.

Atrás quedan, pero cabe no olvidar, todos los pasos dados hasta llegar a la posibilidad de la recuperación: la reducción de la velocidad de circulación en las calles bordeadas por la ronda interior; la peatonalización del entorno de La Lonja; todo el trabajo para peatonalizar la Plaza de la Reina; el impulso de medios de movilidad sostenible que permiten desplazarse con mayor facilidad y menos impacto espacial; la eliminación del tráfico oportunista en Ciutat Vella; la modernización y el reimpulso de la EMT; o la liberación de la misma plaza del Ayuntamiento una vez al mes para evidenciar el deseo de la ciudadanía de que la plaza fuera del pueblo, no de los tubos de escape.

Todas esas medidas posibilitaron que ya en octubre de 2017 pudiéramos anunciar que estábamos listos para acometer esta recuperación de la Plaza del Ayuntamiento. Una actuación que finalmente llevamos a cabo en mayo de 2020. Enhorabuena pues a todas: València, la Plaza es tuya.